Un Fauno, era en la Mitología Romana, una de las divinidades más populares y antiguas.
El Fauno fue adorado en dos roles diferentes; como el dios de los campos y cuando hacía fértil al ganado recibía el nombre de Inuo.
Como dios profético, recibía el nombre de Fatuo y se creía que revelaba el futuro, parte en sueños y parte mediante voces de origen desconocido, que eran comunicados a quienes iban a dormir en sus recintos, tumbándose sobre el vellón de los corderos sacrificados. Lo que era Fauno respecto al sexo masculino, lo era su esposa Fauna en el sexo femenino. Se decía que daba sus oráculos en verso saturniano.
Debido a la forma en la que daban sus oráculos, se consideraba a Fauno el autor de apariciones espectrales y sonidos terroríficos, y por tanto se le describía como un dios lascivo y voluptuoso, que moraba en los bosques y era muy aficionado a las Ninfas.
Los lugares en los que se daban estos oráculos eran arboledas sagradas; una cerca de Tibur (la actual Tívoli), en torno a la fuente Albunea y otra en Aventino, cerca de Roma. Los ritos eran que se ofrecía una oveja y otros sacrificios, y la persona que consultaba el oráculo tenía que dormir una noche sobre la piel de la víctima, dando entonces el dios una respuesta a sus preguntas bien en un sueño o mediante voces sobrenaturales.
El festival de la Faunalia, se celebraba el 5 de Diciembre, la gente del campo con gran alegría y banquetes, hacía referencia a Fauno como dios de la agricultura y el ganado.
El Fauno es representado como un genio del bosque salvaje, descrito como un monstruo, mitad cabra y con cuernos.
Era un ser alegre y caprichoso, y era aficionado a asustar a la gente de diversas formas.
lunes, 7 de julio de 2014
domingo, 6 de julio de 2014
Recomendación de libros: Tempestad De Visiones
Jacqueline Vargha es una chica que vive de espaldas a su pasado y a su extraordinario don. Caleb D´ Angelo ha vuelto a su vida con el objetivo de llevarla hasta la sociedad secreta de los Elegidos, al tiempo que reanuda con ella su antigua y apasionada historia de amor. Ambos deben aprender de los errores del pasado para superar las pruebas del destino y combatir con las aterradoras fuerzas del Mal que se ciernes sobre ellos y el grupo de los Elegidos.
sábado, 5 de julio de 2014
Cojines de semillas
Estos cojines se pueden usar tanto en caliente como en frío. En caliente, sólo hay que ponerlo en el microondas por unos minutos (1.30 aproximádamente), también dependiendo del tamaño del cojín. En frío, tienes que ponerlo dentro de una bolsa de plástico y meterlo dentro del congelador por lo menos 1 hora.
Estos cojines están rellenos de una mezcla perfecta de diferentes semillas, hierbas medicinales, que en combinación con el calor o con el frío emiten aromas con propiedades curativas y relajantes.
La Naturaleza tiene lo que necesitamos para sentirnos bien.
Algunas de estas hierbas son Manzanilla, Lavanda y Menta, aunque puede tener otra mezcla distinta de semillas, pero las principales son estas tres.
-Manzanilla:
Su cualidad más destacada es la contribución que hace desde nuestra parte emocional. Da paz, enseña a equilibrar nuestros estados de ánimo proporcionando estabilidad.
-Lavanda:
Es muy relajante el aroma de la Lavanda y tiene efectos contra la ansiedad y también es de gran ayuda en casos de migraña e insomnio.
-Menta:
Proporciona una hermosa sensación de frescura, como bien se puede percibir en su aroma. Favorece la concentración, la imaginación y la creatividad.
A continuación pondré las dolencias que van con el calor y con el frío:
CALOR: Artritis, Dolor de espalda, Sinusitis, Colitis, Tendinitis, Dolor de cuello, Dolor cervical, Desgarros, Dolor menstrual y Mastitis.
FRÍO: Jaqueca, Dolor muscular, Moretones, Quemaduras, Varices y Ojos hinchados.
*Si quieren saber sobre alguna otra propiedad de cualquier planta, en entradas anteriores encontraréis una que hice sobre Hierbas Medicinales, espero que os sirva de ayuda.
Estos cojines están rellenos de una mezcla perfecta de diferentes semillas, hierbas medicinales, que en combinación con el calor o con el frío emiten aromas con propiedades curativas y relajantes.
La Naturaleza tiene lo que necesitamos para sentirnos bien.
Algunas de estas hierbas son Manzanilla, Lavanda y Menta, aunque puede tener otra mezcla distinta de semillas, pero las principales son estas tres.
-Manzanilla:
Su cualidad más destacada es la contribución que hace desde nuestra parte emocional. Da paz, enseña a equilibrar nuestros estados de ánimo proporcionando estabilidad.
-Lavanda:
Es muy relajante el aroma de la Lavanda y tiene efectos contra la ansiedad y también es de gran ayuda en casos de migraña e insomnio.
-Menta:
Proporciona una hermosa sensación de frescura, como bien se puede percibir en su aroma. Favorece la concentración, la imaginación y la creatividad.
A continuación pondré las dolencias que van con el calor y con el frío:
CALOR: Artritis, Dolor de espalda, Sinusitis, Colitis, Tendinitis, Dolor de cuello, Dolor cervical, Desgarros, Dolor menstrual y Mastitis.
FRÍO: Jaqueca, Dolor muscular, Moretones, Quemaduras, Varices y Ojos hinchados.
*Si quieren saber sobre alguna otra propiedad de cualquier planta, en entradas anteriores encontraréis una que hice sobre Hierbas Medicinales, espero que os sirva de ayuda.
viernes, 4 de julio de 2014
Mitología Griega: Dionisio
En la mitología clásica, Dionisio es el dios del vino, inspirador de la locura ritual y el éxtasis, además de un personaje muy importante en la Mitología Griega.
Su equivalente romano es Baco. Es el dios patrón de la agricultura y el teatro. También es conocido como "el Libertador", liberando a uno de su ser normal, mediante la locura, el éxtasis y el vino.
En el Panteón griego, Dionisio fue incorporado como hijo de Zeus y Sémele, nieto de Harmonía y bisnieto de Afrodita. Otras versiones afirman que es hijo de Zeus y Perséfone.
Dionisio fue criado por un grupo de Ninfas, que lo hicieron inmortal por orden de Hermes.
A Dionisio se le adoraba en una ciudad llamada Eleusis, que estaba próxima de Atenas. Dionisio llevaba piel de zorro, simbolizando la viña y la fauna.
El toro, la serpiente, la hiedra y el vino son los símbolos que se le caracteriza a la atmósfera dionisíaca y Dionisio está estrechamente asociado con los Sátiros, Centauros y Silenos. A menudo aparece montando un leopardo, llevando una piel de leopardo o en un carro tirado por panteras. La higuera también forma parte de los símbolos de Dionisio, junto con la parra.
Las bacanales a Dionisio se celebraban en secreto y con solo la participación de mujeres. Posteriormente, se extendió la participación a los hombres y las celebraciones tenían lugar cinco veces al mes.
Dionisio tuvo un nacimiento muy prematuro. Su madre era una mujer mortal, que se llamaba Sémele y su padre era Zeus. Hera, la esposa de Zeus, era muy celosa y vanidosa, y descubrió la aventura de su marido cuando Sémele estaba embarazada. Con el aspecto de una anciana, Hera se ganó la amistad de Sémele, quien le confió que Zeus era el auténtico padre del hijo que esperaba. Hera fingió no creerlo, y sembró las semillas de la duda en la mente de Sémele, quien, curiosa, pidió a Zeus que se revelara en toda su gloria como prueba de su divinidad. Aunque Zeus le rogó que no le pidiese eso, ella insistió y él terminó haciéndolo. Entonces Zeus se presentó ante ella con sus truenos, relámpagos y rayos, y Sémele murió carbonizada. Zeus logró rescatar a Dionisio. Unos meses después, Dionisio "nació" en el monte Pramnos.
En otra versión de la misma historia, Dionisio era hijo de Zeus y Perséfone. La celosa Hera intentó de nuevo matar al niño, enviando esta vez a los Titanes a descuartizarlo. Zeus hizo huir a los Titanes con sus rayos, pero éstos ya se había comido todo salvo el corazón, que fue salvado, por Atenea, Rea o Deméter (no está claro). Zeus usó el corazón para recrearlo en el vientre de Sémele. Otras versiones dicen que Zeus le dio a comer el corazón a Sémele para preñarla.
La leyenda cuenta también que Zeus tomó a Dionisio y lo puso a cargo de Hermes. Otra versión es que Dionisio fue puesto bajo la tutela de las Ninfas, que lo criaron y que por esos cuidados fueron recompensadas por Zeus, que las puso en el firmamento como la constelación de las Híades.
Otra versión es que Zeus se lo dio a Perséfone para que lo criara en el Inframundo, lejos de Hera.
Cuando Dionisio creció, descubrió la cultura del vino y la forma de extraer su jugo, pero Hera hizo que se volviera loco y le hizo vagar por las diversas partes de la tierra.
Su equivalente romano es Baco. Es el dios patrón de la agricultura y el teatro. También es conocido como "el Libertador", liberando a uno de su ser normal, mediante la locura, el éxtasis y el vino.
En el Panteón griego, Dionisio fue incorporado como hijo de Zeus y Sémele, nieto de Harmonía y bisnieto de Afrodita. Otras versiones afirman que es hijo de Zeus y Perséfone.
Dionisio fue criado por un grupo de Ninfas, que lo hicieron inmortal por orden de Hermes.
A Dionisio se le adoraba en una ciudad llamada Eleusis, que estaba próxima de Atenas. Dionisio llevaba piel de zorro, simbolizando la viña y la fauna.
El toro, la serpiente, la hiedra y el vino son los símbolos que se le caracteriza a la atmósfera dionisíaca y Dionisio está estrechamente asociado con los Sátiros, Centauros y Silenos. A menudo aparece montando un leopardo, llevando una piel de leopardo o en un carro tirado por panteras. La higuera también forma parte de los símbolos de Dionisio, junto con la parra.
Las bacanales a Dionisio se celebraban en secreto y con solo la participación de mujeres. Posteriormente, se extendió la participación a los hombres y las celebraciones tenían lugar cinco veces al mes.
Dionisio tuvo un nacimiento muy prematuro. Su madre era una mujer mortal, que se llamaba Sémele y su padre era Zeus. Hera, la esposa de Zeus, era muy celosa y vanidosa, y descubrió la aventura de su marido cuando Sémele estaba embarazada. Con el aspecto de una anciana, Hera se ganó la amistad de Sémele, quien le confió que Zeus era el auténtico padre del hijo que esperaba. Hera fingió no creerlo, y sembró las semillas de la duda en la mente de Sémele, quien, curiosa, pidió a Zeus que se revelara en toda su gloria como prueba de su divinidad. Aunque Zeus le rogó que no le pidiese eso, ella insistió y él terminó haciéndolo. Entonces Zeus se presentó ante ella con sus truenos, relámpagos y rayos, y Sémele murió carbonizada. Zeus logró rescatar a Dionisio. Unos meses después, Dionisio "nació" en el monte Pramnos.
En otra versión de la misma historia, Dionisio era hijo de Zeus y Perséfone. La celosa Hera intentó de nuevo matar al niño, enviando esta vez a los Titanes a descuartizarlo. Zeus hizo huir a los Titanes con sus rayos, pero éstos ya se había comido todo salvo el corazón, que fue salvado, por Atenea, Rea o Deméter (no está claro). Zeus usó el corazón para recrearlo en el vientre de Sémele. Otras versiones dicen que Zeus le dio a comer el corazón a Sémele para preñarla.
La leyenda cuenta también que Zeus tomó a Dionisio y lo puso a cargo de Hermes. Otra versión es que Dionisio fue puesto bajo la tutela de las Ninfas, que lo criaron y que por esos cuidados fueron recompensadas por Zeus, que las puso en el firmamento como la constelación de las Híades.
Otra versión es que Zeus se lo dio a Perséfone para que lo criara en el Inframundo, lejos de Hera.
Cuando Dionisio creció, descubrió la cultura del vino y la forma de extraer su jugo, pero Hera hizo que se volviera loco y le hizo vagar por las diversas partes de la tierra.
jueves, 3 de julio de 2014
La Copa De Las Hadas (Rubén Darío)
¿Fue en la isla de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
Quizá.
En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las Hadas.
Las que tienen prisioneros
a los Silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.
Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.
¿Era día o noche?
El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.
Su pelo de oro la incierta
alba ya había tendido.
Era la hora en que su nido
toda alondra se despierta.
Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.
Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.
Las Hadas -aquella tropa
brillante-, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.
Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.
De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.
Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.
La copa hecha se pensó
en que se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).
Una dijo: La ilusión;
otra dijo: La belleza;
otra dijo: La riqueza;
y otra más: El corazón.
La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
"Que se ponga en esa copa
la felicidad completa."
Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.
Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.
Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las Hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.
Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...
Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.
¿Dónde?
En una isla ignorada.
¿De dónde?
¡Se me olvidó!...
¿Fue en la isla de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
Quizá.
En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las Hadas.
Las que tienen prisioneros
a los Silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.
Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.
¿Era día o noche?
El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.
Su pelo de oro la incierta
alba ya había tendido.
Era la hora en que su nido
toda alondra se despierta.
Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.
Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.
Las Hadas -aquella tropa
brillante-, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.
Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.
De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.
Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.
La copa hecha se pensó
en que se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).
Una dijo: La ilusión;
otra dijo: La belleza;
otra dijo: La riqueza;
y otra más: El corazón.
La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
"Que se ponga en esa copa
la felicidad completa."
Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.
Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.
Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las Hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.
Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...
Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.
¿Dónde?
En una isla ignorada.
¿De dónde?
¡Se me olvidó!...
¿Fue en la isla de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.
miércoles, 2 de julio de 2014
El Pequeño Vampiro
Anton, es un niño de 9 años que acaba de mudarse con sus padres desde una gran ciudad de Estados Unidos, a un pequeño pueblo muy remoto de Escocia. En su nuevo hogar va a conocer a Rudiger, un pequeño Vampiro del que se hace rápidamente muy amigo. Entre los dos, emprenderán la búsqueda de un amuleto que le permitirá a Rudiger volver a ser un niño normal y corriente.
martes, 1 de julio de 2014
Recomendación de libros: Genevive La Vampira
El libro contiene las novelas "La Bestia de Altdorf", "Uñas de Plata", "Drachenfels" y "Genevive No Muerta".
El mal tiene un nuevo enemigo, uno de su propia estirpe. Ella es Genevive Dieudonne. Es hermosa, fuerte, resuelta y valiente y tiene más de cuatrocientos años. En los oscuros bosques y ciudades del mundo Warhammer, Genevive y sus amigos combatirán ante las fuerzas del mal y la locura. Aún así, la sangre de Vampiro que corre por sus venas la mantendrá en una constante lucha por resistirse al mal que late en su interior.
Es excelente el libro porque el autor sabe destacar muy bien el dominio de lo macabro y lo grotesco.
El mal tiene un nuevo enemigo, uno de su propia estirpe. Ella es Genevive Dieudonne. Es hermosa, fuerte, resuelta y valiente y tiene más de cuatrocientos años. En los oscuros bosques y ciudades del mundo Warhammer, Genevive y sus amigos combatirán ante las fuerzas del mal y la locura. Aún así, la sangre de Vampiro que corre por sus venas la mantendrá en una constante lucha por resistirse al mal que late en su interior.
Es excelente el libro porque el autor sabe destacar muy bien el dominio de lo macabro y lo grotesco.
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