*HOGUERA:
Se utilizó casi en toda su totalidad para la quema de "Brujas". Se exponía a la persona a los ojos del pueblo atada a un poste. A su alrededor había preparada madera para su posterior encendido, quemando así a la persona en vida.
*RUEDA:
El/la condenado/a desnudo/a, era estirado/a hacia arriba en el suelo o en el patíbulo con los miembros extendidos al máximo y atados a estacas o anillas de hierro. Bajo las muñecas, codos, rodillas y caderas se colocaban trozos de madera. El verdugo asestaba golpes violentos a la rueda, machacaba todos los huesos y articulaciones, intentando no dar golpes fatales.
Después dependiendo del tipo de rueda, el procedimiento variaba:
TIPO 1: El/la condenado/a era desatado/a e introducido/a entre los radios de la gran rueda al extremo de un poste que después se alzaba. Los cuervos arrancaban tiras de piel y vaciaban las cuencas de los ojos de la víctima, hasta que a ésta le llegaba la muerte.
TIPO 2: La persona condenada era atada en una rueda de carro, de manera que los tobillos tocaran la cabeza, para lo cual las piernas debían dislocarse hacia arriba, poniéndose los brazos de manera que recorrieran todo el perímetro de la circunferencia. Después, se enganchaba la rueda en un eje que a su vez se clavaba en el suelo, quedando la rueda elevada y en posición horizontal, con la persona condenada sobre ella.
*CIGÜEÑA:
Consistía en someter a la persona a este aparato hecho de hierro que sujetaba a la víctima del cuello, manos y tobillo, y se le sometía a una posición incomodísima que provocaba calambres en los músculos rectales y abdominales; y a las pocas horas, del todo el cuerpo.
*LA DONCELLA DE HIERRO:
Es una especie de "ataúd" con multitud de pinchos en su interior, dirigidos a puntos concretos del cuerpo, que se iban clavando lentamente sobre la víctima a medida que se cerraba la puerta. Los clavos eran desmontables, con lo que se podían cambiar de lugar, con el fin de poseer un amplio abanico de posibles mutilaciones y heridas que daban lugar a una muerte más o menos lenta.
Se dice que Elizabeth Bathory, utilizaba este instrumento con sus víctimas para desangrarlas y posteriormente, bañarse en su sangre.
*TORTUGA:
Se trataba de comprimir o triturar bajo una madera con peso encima al reo.
*EL POTRO DE TORTURA:
Se tumbaba a la víctima y ataban las muñecas al cabecero, los pies se ataban a su vez fijados a un rodamiento por medio de un mecanismo que iba enrollando la cuerda a lo pies, generándose una tensión que hacía que el cuerpo se estirase al máximo.
Las articulaciones no podían dar más de sí y acababan desencajándose hombros y caderas.
*LA GUILLOTINA:
Es un instrumento muy conocido, en el que se colocaba la cabeza de la víctima y se dejaba caer una afilada cuchilla que la decapitaba.
*EL CEPO:
Era un instrumento usado para el castigo corporal. Torturaban a las víctimas sentándolas en una misma posición por largos días o manteniéndolas en pie, según el tipo de cepo. Muchas veces usaban instrumentos calientes para quemar sus extremidades o les azotaban con látigos.
*SIERRA:
La persona condenada era puesta en posición invertida, evitando también la muerte por desangramiento y asegurando que la víctima no perdía el conocimiento. Generalmente, no se perdía el conocimiento hasta que la sierra no llegaba al ombligo o incluso al pecho. Era una tortura muy utilizada sobre todo para ajusticiar a homosexuales.
*LA TURCA:
Este método fue ideado para arrancar las uñas. En algunas ocasiones se sustituían las uñas por clavos.
*LA HORQUILLA DEL HEREJE:
Se colocaba un aro de metal en el cuello del supuesto/a hereje con una barra cuyo extremo terminaba en cuatro pinchos. Al apretarse el colgante, los pinchos se clavaban fuertemente en la barbilla impidiendo así poder articular palabra alguna.
Solía utilizarse la noche de antes de la ejecución de la persona, para aumentar su agonía.
*DESGARRADOR DE SENOS:
Las cuatro puntas desgarraban hasta convertir en masas deformes los senos de mujeres condenadas por herejía, blasfemia, adulterio, aborto provocado, etc.
*EL PÉNDULO:
Las muñecas de la víctima eran atadas por detrás de la espalda, se añadía una cuerda a esta ligadura izando a la persona acusada.
Inmediatamente, los húmeros se desarticulaban y poco a poco también las demás vértebras.
*TORO DE FALARIS:
Se introducía a la persona en el interior del toro y posteriormente, se encendía fuego bajo la barriga del toro. Los gritos de la víctima salían por la boca del toro y parecía que mugía.
*EL APLASTACABEZAS:
Estaba destinado este instrumento a reventar los huesos del cráneo. La barbilla de la víctima se colocaba en la barra inferior y el casquete era empujado hacia abajo por el tornillo. De esta forma, primero se destrozan los alvéolos dentarios, después las mandíbulas y por último, el cerebro se escurría por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.
*LA CUNA DE JUDAS:
Este método era usado sobre todo para confesiones. El prisionero era levantado y una vez que era elevado/a se le soltaba un golpe para que cayese sobre la pirámide de madera, con punta de acero, provocando heridas en los testículos o la cavidad anal.
*INMERSIÓN:
Se utilizaba principalmente en mujeres acusadas en brujería. La silla era sumergida bajo el agua quedando la persona inmovilizada bajo el agua sin poder respirar, el inquisidor decidía cuanto tiempo debía permanecer la torturada sumergida. El proceso solía repetirse hasta que la torturada moría ahogada o confesaba, caso en el cual se ejecutaba a la persona acusada, ahorcándole o en la hoguera más tarde.
*DESMEMBRANACIÓN POR CABALLOS:
Se ataba una cuerda a cada extremidad de la persona prisionera y a su vez, el otro extremo de la cuerda a un caballo. En un momento determinado se fustigaba a los cuatro caballos para que tiraran con fuerza de la cuerda, arrancando literalmente, las extremidades del torturado.
*EL CINTURÓN DE SAN ERASMO:
Consiste en un collar, cinturón o brazalete provisto de pinchos en la cara interior y que se le pone a la víctima. Cada pequeño movimiento, incluso la respiración, el collar araña y hiere la carne. El proceso de tortura es progresivo; primero, un dolor lacerante. Posteriormente, se produce la infección, tras la cual se llega a la putrefacción y después de esta, una gangrena que puede causar la muerte.
*ZARPA DEL GATO:
La persona torturada era colgada desnuda y con un instrumento dotado de garfios, era rascado.
Este instrumento desgarraba la piel y arrancaba tiras de carne, a menudo los garfios penetraban tan hondo que dejaban el hueso al descubierto. La persona torturada solía morir desangrada o quedaba inconsciente debido al dolor.
*LA PERA:
Este instrumento se usaba de forma oral o rectal. Se colocaba en la boca, recto o vagina de la víctima, y allí se desplegaba el instrumento por medio de un tornillo hasta su máxima apertura. El interior de la cavidad quedaba dañado irremediablemente.
*APLASTAPULGARES:
La tortura consistía en el aplastamiento de las uñas, falanges y nudillos de forma lenta y progresiva, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño mortal a la víctima.
*LA FLAUTA DEL ALBOROTADOR:
Este método solía ser utilizado delante de la opinión pública. El collar se cerraba detrás del cuello, y los dedos eran colocados entre las barras de hierro, que eran apretadas por el verdugo a voluntad, llegando a todo tipo de heridas en los dedos, hasta el aplastamiento de la carne, huesos y articulaciones.
*LA SILLA:
La víctima tenía que estar completamente desnuda en la silla.
Si el inquisidor lo creía conveniente podía mandar al verdugo golpear al preso/a, lo que provocaba que los pinchos entrasen con más profundidad en la piel o incluso si el asiento era de hierro, mandarlo a calentar para que los pinchos al rojo vivo entrasen mejor en la piel.
*HORCA:
Es uno de los métodos más conocidos, el cual se colgaba al condenado públicamente por el cuello asfixiándolo hasta su muerte.
viernes, 31 de julio de 2015
La Belleza Del Cuerpo (Dante Rossetti)
Este poema habla sobre Lilith, la Madre de los Vampiros.
Se cuenta de la primera mujer de Adán, Lilith,
(la hechicera a quien amó antes de recibir el regalo de Eva)
que su lengua engañaba antes que la de la serpiente
y su pelo embrujado fue el oro primigenio.
Inmóvil permanece; joven, mientras el mundo se hace viejo;
y, delicadamente contemplativa de sí misma,
hace que los hombres contemplen la red brillante que teje,
hasta que corazón y cuerpo y vida en ella quedan presos.
La rosa y la amapola son sus flores, pues ¿dónde
podremos encontrar, oh Lilith, aquel a quien no engañen
tus fragancias, tu sutil beso y tus sueños tan dulces?
Ah, en el mismo instante en que ardieron los ojos del joven en los tuyos,
tu embrujo lo penetró, quebró su altivo cuello
y retorció su corazón con uno solo de tus cabellos de oro.
Se cuenta de la primera mujer de Adán, Lilith,
(la hechicera a quien amó antes de recibir el regalo de Eva)
que su lengua engañaba antes que la de la serpiente
y su pelo embrujado fue el oro primigenio.
Inmóvil permanece; joven, mientras el mundo se hace viejo;
y, delicadamente contemplativa de sí misma,
hace que los hombres contemplen la red brillante que teje,
hasta que corazón y cuerpo y vida en ella quedan presos.
La rosa y la amapola son sus flores, pues ¿dónde
podremos encontrar, oh Lilith, aquel a quien no engañen
tus fragancias, tu sutil beso y tus sueños tan dulces?
Ah, en el mismo instante en que ardieron los ojos del joven en los tuyos,
tu embrujo lo penetró, quebró su altivo cuello
y retorció su corazón con uno solo de tus cabellos de oro.
jueves, 30 de julio de 2015
La leyenda de los amantes de Teruel
Un joven llamado Juan Diego Martínez de Marcilla, se enamoró de Isabel, hija de Pedro Segura. El padre no tenía otra hija y era muy rico. Los jóvenes se amaban mucho, hasta llegar al punto de que hablaron de su amor. El joven dijo que deseaba tomarla por esposa, ella respondió que su deseo era el mismo, pero que supiese que nunca lo haría sin que sus padres se lo mandasen. Entonces, él la quiso más. Él era un buen joven, pero no tenía riquezas. El joven le dijo a la doncella que, como su padre tan solo lo despreciaba por la falta de dinero, si ella quería esperarlo cinco años él iría a trabajar por mar y por tierra donde fuera necesario para ganar dinero. Ella se lo prometió. Peleando contra los moros, ganó pasados cinco años cien mil sueldos, por mar y por tierra. La doncella este tiempo fue muy importunada por el padre para que tomase marido. Su respuesta era que había votado virginidad hasta que tuviese veinte años, diciendo que las mujeres no debían casarse hasta que pudiesen y supiesen regir su casa. El padre, como la amaba, quiso complacerla.
Pasados los cinco años, el padre le dijo que su deseo era que tomase ya compañía. Ella, viendo que el plazo de los cinco años había pasado y no sabía nada de su enamorado, dijo que lo haría. Rápidamente el padre la desposó, y al poco tiempo, se realizaron las bodas; y el joven regresó. El enamorado se puso detrás del lecho de su amada ya desposada y le dijo: "Bésame que me muero". Y ella repuso: "No quiera Dios que yo falte a mi marido. Por la pasión de Jesucristo os suplico que busquéis a otra, que de mí no hagáis cuenta, pues si a Dios no ha complacido, tampoco me complace a mí". Él dijo otra vez: "Bésame que me muero". Y repuso ella: "No quiero". Él cayó muerto. Ella, que lo veía como si fuera de día por la gran luz de la habitación, se puso a temblar y despertó al marido diciendo que roncaba tanto que le hacía sentir miedo, que le contase alguna cosa. Y él le contó una burla. Ella dijo que quería contar otra. Y le contó lo ocurrido de cómo con un suspiro Juan había muerto. Dijo el marido: "¡Oh, malvada! ¿Y por qué no le has besado?". Repuso ella: "Por no faltar a mi marido". Contestó el marido: "Ciertamente, eres digna de alabanzas". El marido, todo alterado, se levantó y no sabía que hacer. Decía: "Si las gentes saben que aquí ha muerto, dirán que yo lo he matado y seré puesto en gran apuro". Acordaron esforzase y lo llevaron a casa de su padre. Lo hicieron con gran afán y no fueron oídos por nadie. A la joven le vino el pensamiento de cuánto la quería Juan y de cuánto había hecho por ella, y que por no quererlo besar había muerto. Acordó ir a besarlo antes de que lo enterrasen; se fue a la iglesia del señor San Pedro, que allí lo tenían. Las mujeres honradas se levantaron por ella. Ella no se preocupó de otra cosa más que de ir hacia el muerto. Le descubrió la cara apartando la mortaja, y lo besó tan fuerte que allí murió. Las gentes que veían que ella, que no era parienta, estaba así yacente sobre el muerto, fueron para decirle que se quitara de allí, pero vieron que estaba muerta. El marido contó el caso a todos los que había delante, según ella se lo había contado. Acordaron enterrarlos juntos en una sepultura. Juntos para siempre.
Pasados los cinco años, el padre le dijo que su deseo era que tomase ya compañía. Ella, viendo que el plazo de los cinco años había pasado y no sabía nada de su enamorado, dijo que lo haría. Rápidamente el padre la desposó, y al poco tiempo, se realizaron las bodas; y el joven regresó. El enamorado se puso detrás del lecho de su amada ya desposada y le dijo: "Bésame que me muero". Y ella repuso: "No quiera Dios que yo falte a mi marido. Por la pasión de Jesucristo os suplico que busquéis a otra, que de mí no hagáis cuenta, pues si a Dios no ha complacido, tampoco me complace a mí". Él dijo otra vez: "Bésame que me muero". Y repuso ella: "No quiero". Él cayó muerto. Ella, que lo veía como si fuera de día por la gran luz de la habitación, se puso a temblar y despertó al marido diciendo que roncaba tanto que le hacía sentir miedo, que le contase alguna cosa. Y él le contó una burla. Ella dijo que quería contar otra. Y le contó lo ocurrido de cómo con un suspiro Juan había muerto. Dijo el marido: "¡Oh, malvada! ¿Y por qué no le has besado?". Repuso ella: "Por no faltar a mi marido". Contestó el marido: "Ciertamente, eres digna de alabanzas". El marido, todo alterado, se levantó y no sabía que hacer. Decía: "Si las gentes saben que aquí ha muerto, dirán que yo lo he matado y seré puesto en gran apuro". Acordaron esforzase y lo llevaron a casa de su padre. Lo hicieron con gran afán y no fueron oídos por nadie. A la joven le vino el pensamiento de cuánto la quería Juan y de cuánto había hecho por ella, y que por no quererlo besar había muerto. Acordó ir a besarlo antes de que lo enterrasen; se fue a la iglesia del señor San Pedro, que allí lo tenían. Las mujeres honradas se levantaron por ella. Ella no se preocupó de otra cosa más que de ir hacia el muerto. Le descubrió la cara apartando la mortaja, y lo besó tan fuerte que allí murió. Las gentes que veían que ella, que no era parienta, estaba así yacente sobre el muerto, fueron para decirle que se quitara de allí, pero vieron que estaba muerta. El marido contó el caso a todos los que había delante, según ella se lo había contado. Acordaron enterrarlos juntos en una sepultura. Juntos para siempre.
miércoles, 29 de julio de 2015
El silbato azteca de la muerte
Los aztecas, pueblo que extendió sus dominios peleando contra los pueblos lindantes, desarrollaron extraños métodos para vencer al enemigo desde lo que hoy podríamos llamar de forma psicológica. Este método se le conoce con el nombre de Ehecachichtli, también conocido como "silbato de la muerte".
Este utensilio con forma de calavera, recibe su nombre del dios del viento, Ehécatl; basta escuchar este instrumento una vez, unos segundos, para imaginar lo que podían sentir en carne propia quienes se enfrentaran a los aztecas en el campo de batalla, al escuchar decenas o cientos de este instrumento sonar al mismo tiempo, produciendo un grito desgarrador y torturado difícil de olvidar. Además que para la guerra, este instrumento servía también para rituales mortuorios, como una forma de acompañar al difunto en su viaje a la Tierra de los Muertos.
Este utensilio con forma de calavera, recibe su nombre del dios del viento, Ehécatl; basta escuchar este instrumento una vez, unos segundos, para imaginar lo que podían sentir en carne propia quienes se enfrentaran a los aztecas en el campo de batalla, al escuchar decenas o cientos de este instrumento sonar al mismo tiempo, produciendo un grito desgarrador y torturado difícil de olvidar. Además que para la guerra, este instrumento servía también para rituales mortuorios, como una forma de acompañar al difunto en su viaje a la Tierra de los Muertos.
martes, 28 de julio de 2015
Simbología de la serpiente
En muchas culturas y en casi todos los mitos del Árbol de la Vida, hay un guardián que generalmente puede ser una serpiente o un dragón, que impide al hombre apoderarse del fruto del árbol; esto representa la sabiduría y la inmortalidad que son difíciles de obtener. En otros mitos ocurre lo contrario, la serpiente y el dragón simbolizan la tentación, muerte y oscuridad como ocurre en el Génesis.
Junto con el árbol, a menudo aparece una serpiente próxima a la raíz o enroscada en el tronco. Cuando estos dos elementos aparecen juntos, el árbol representa el eje del mundo y la serpiente enroscada en el tronco, los ciclos de la manifestación.
Cuando la serpiente es asociada al Árbol de la Vida tiene efectos beneficiosos, mientras que cuando está asociada al Árbol del Conocimiento es maléfica.
Ambos son símbolos de fuerzas divinas o el atributo (mencionado antes), a la sabiduría, como por ejemplo para los escandinavos, romanos, incas y egipcios.
En Egipto, las dos serpientes representan al Alto y Bajo Egipto. Los Aztecas tienen a la serpiente emplumada, mitad pájaro y mitad serpiente que representa los poderes del viento, la lluvia y el trueno. En China simboliza el Ying y el Yang; mientras que en Occidente se la identifica con el mal y el demonio. La serpiente también aparece en mitos Celtas cuando se le asocia con los poderes curativos del agua. Los aspectos duales de la serpiente se muestran en el caduceo como dos serpientes entrelazadas representando Vida-Muerte, Veneno-Curación, Enfermedad-Salud y Agua-Fuego. Esto muestra la naturaleza contradictoria, confusa y de difícil símbolo.
La serpiente, además de otras cosas, representa el poder lunar acuoso y mágico de la Madre Tierra, también puede simbolizar el bien y el mal, la virilidad, la fertilidad y la procreación; en la Alquimia, ella es lo femenino y lo masculino, la lucha por la vida. Su simbolismo, como he mencionado antes, puede ser confuso, ya que la serpiente puede ser macho, hembra o engendrarse en sí misma de acuerdo a la especia.
Cuando está en aspecto masculino representa a la serpiente fálica, el "esposo de todas las mujeres" y acompaña siempre a diversas diosas, pero también simboliza la sabiduría que es femenina, puesto que vive bajo la tierra, está en contacto con los poderes femeninos de las aguas y con el mundo subterráneo, también puede trepar por el árbol en dirección al cielo, puede estar en contacto con los tres elementos (Tierra, Agua y Aire), convirtiéndose así en un símbolo de comunión entre ellos.
Más allá de los aspectos mitológicos, las serpientes deben cambiar la piel para poder crecer, cada vez que esto ocurre, se asemeja a una pequeña resurrección que desembocará en un renacimiento mayor, un símbolo de renovación y nacimiento.
Representa además, la doble espiral, lo ascendente y lo descendiente, se desplaza casi sin ruido, como la sabiduría, pero la tentación avanza en silencio y con lentitud, y de repente nos enfrenta y exige decisiones.
Junto con el árbol, a menudo aparece una serpiente próxima a la raíz o enroscada en el tronco. Cuando estos dos elementos aparecen juntos, el árbol representa el eje del mundo y la serpiente enroscada en el tronco, los ciclos de la manifestación.
Cuando la serpiente es asociada al Árbol de la Vida tiene efectos beneficiosos, mientras que cuando está asociada al Árbol del Conocimiento es maléfica.
Ambos son símbolos de fuerzas divinas o el atributo (mencionado antes), a la sabiduría, como por ejemplo para los escandinavos, romanos, incas y egipcios.
En Egipto, las dos serpientes representan al Alto y Bajo Egipto. Los Aztecas tienen a la serpiente emplumada, mitad pájaro y mitad serpiente que representa los poderes del viento, la lluvia y el trueno. En China simboliza el Ying y el Yang; mientras que en Occidente se la identifica con el mal y el demonio. La serpiente también aparece en mitos Celtas cuando se le asocia con los poderes curativos del agua. Los aspectos duales de la serpiente se muestran en el caduceo como dos serpientes entrelazadas representando Vida-Muerte, Veneno-Curación, Enfermedad-Salud y Agua-Fuego. Esto muestra la naturaleza contradictoria, confusa y de difícil símbolo.
La serpiente, además de otras cosas, representa el poder lunar acuoso y mágico de la Madre Tierra, también puede simbolizar el bien y el mal, la virilidad, la fertilidad y la procreación; en la Alquimia, ella es lo femenino y lo masculino, la lucha por la vida. Su simbolismo, como he mencionado antes, puede ser confuso, ya que la serpiente puede ser macho, hembra o engendrarse en sí misma de acuerdo a la especia.
Cuando está en aspecto masculino representa a la serpiente fálica, el "esposo de todas las mujeres" y acompaña siempre a diversas diosas, pero también simboliza la sabiduría que es femenina, puesto que vive bajo la tierra, está en contacto con los poderes femeninos de las aguas y con el mundo subterráneo, también puede trepar por el árbol en dirección al cielo, puede estar en contacto con los tres elementos (Tierra, Agua y Aire), convirtiéndose así en un símbolo de comunión entre ellos.
Más allá de los aspectos mitológicos, las serpientes deben cambiar la piel para poder crecer, cada vez que esto ocurre, se asemeja a una pequeña resurrección que desembocará en un renacimiento mayor, un símbolo de renovación y nacimiento.
Representa además, la doble espiral, lo ascendente y lo descendiente, se desplaza casi sin ruido, como la sabiduría, pero la tentación avanza en silencio y con lentitud, y de repente nos enfrenta y exige decisiones.
lunes, 27 de julio de 2015
La festividad Noche de Walpurgis
Noche de Walpurgis es una festividad celebrada en la noche del 30 de Abril al 1 de Mayo en grandes regiones de Europa Central y Septentrional. También es conocida como "Noche de las Brujas".
El origen de esta festividad viene de antiguas celebraciones paganas germanas, adorando e invocando a los dioses de la fertilidad la noche del 30 de Abril. La tradición señala esta fecha como de transición de la Primavera al Verano, festividad de Beltane en honor a Belenos, dios del fuego, haciendo hogueras para renovar con el humo a los pueblos y sus habitantes. La festividad resultó adoptada en algunos puntos para usos de Brujería; luego fue absorbida por la llegada del cristianismo, atribuyéndole vagos orígenes relacionados con un supuesto cumpleaños a Satanás.
En la Antigua Roma, el mes de Mayo estaba consagrado a los antepasados. Era un mes en el que toda Europa y Asia se creía que los aparecidos hacían sus incursiones entre los vivos. Durante la Antigüedad y la Edad Media, hubo la prohibición de casarse en Mayo, porque durante este período se corre el riesgo de contraer matrimonio con una aparecida o con una mujer embrujada.
En la mitad de Europa Septentrional, estaba muy extendida la creencia de que existía una divinidad que protegía a las Brujas y que las reunía una vez al año en una montaña. Esta creencia se confundía con "Las noches de las calendas de Mayo", que estaba relacionada con las Valquirias. Otro elemento de carácter mitológico que se decía, que las Brujas salían de sus casas formando cortejos, sobre todo en el Solsticio de Invierno. Las reuniones, según la leyenda, tenían lugar en la sierra del Harz.
Con el paso del tiempo, la fecha aproximada de la celebración católica de la canonización de la Santa Walpurgis, se trasladó del 25 de Febrero al 1 de Mayo, denominándose Noche de Walpurgis por coincidir la fecha de celebración con el día de Santa Walpurgis en el calendario sueco, debido a que el 1 de Mayo de 870 d. C. fueron trasladadas sus reliquias.
Además, como curiosidad, fue durante en la Noche de Walpurgis de 1.776 cuando Adam Weishaupt creó en los bosques bávaros a los Illuminati.
El origen de esta festividad viene de antiguas celebraciones paganas germanas, adorando e invocando a los dioses de la fertilidad la noche del 30 de Abril. La tradición señala esta fecha como de transición de la Primavera al Verano, festividad de Beltane en honor a Belenos, dios del fuego, haciendo hogueras para renovar con el humo a los pueblos y sus habitantes. La festividad resultó adoptada en algunos puntos para usos de Brujería; luego fue absorbida por la llegada del cristianismo, atribuyéndole vagos orígenes relacionados con un supuesto cumpleaños a Satanás.
En la Antigua Roma, el mes de Mayo estaba consagrado a los antepasados. Era un mes en el que toda Europa y Asia se creía que los aparecidos hacían sus incursiones entre los vivos. Durante la Antigüedad y la Edad Media, hubo la prohibición de casarse en Mayo, porque durante este período se corre el riesgo de contraer matrimonio con una aparecida o con una mujer embrujada.
En la mitad de Europa Septentrional, estaba muy extendida la creencia de que existía una divinidad que protegía a las Brujas y que las reunía una vez al año en una montaña. Esta creencia se confundía con "Las noches de las calendas de Mayo", que estaba relacionada con las Valquirias. Otro elemento de carácter mitológico que se decía, que las Brujas salían de sus casas formando cortejos, sobre todo en el Solsticio de Invierno. Las reuniones, según la leyenda, tenían lugar en la sierra del Harz.
Con el paso del tiempo, la fecha aproximada de la celebración católica de la canonización de la Santa Walpurgis, se trasladó del 25 de Febrero al 1 de Mayo, denominándose Noche de Walpurgis por coincidir la fecha de celebración con el día de Santa Walpurgis en el calendario sueco, debido a que el 1 de Mayo de 870 d. C. fueron trasladadas sus reliquias.
Además, como curiosidad, fue durante en la Noche de Walpurgis de 1.776 cuando Adam Weishaupt creó en los bosques bávaros a los Illuminati.
sábado, 25 de julio de 2015
Ite, Missa Est (Rubén Darío)
Este poema es un vínculo entre el amor y el espíritu. Otro detalle del poema es que la voz del enamorado no es otra que la de un magnetizador que ha hipnotizado a una mujer, acaso para llevarla al mismo nivel en el que se encuentra él mismo, es decir, una esfera de ansiedades y cautiverios que insinúan una actitud posesiva frente al otro.
Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa,
virgen como la nieve y honda como la mar;
su espíritu es la hostia de mi amorosa misa,
y alzo al son de una dulce lira crepuscular.
Ojos de evocadora, gesto de profetisa,
en ella hay la sagrada frecuencia del altar:
su risa en la sonrisa suave de Mona Lisa;
sus labios son los únicos labios para besar.
Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;
apoyada en mi brazo como convaleciente
me mirará asombrada con íntimo pavor;
la enamorada esfinge quedará estupefacta;
apagaré la llama de la vestal intacta
¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!
Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa,
virgen como la nieve y honda como la mar;
su espíritu es la hostia de mi amorosa misa,
y alzo al son de una dulce lira crepuscular.
Ojos de evocadora, gesto de profetisa,
en ella hay la sagrada frecuencia del altar:
su risa en la sonrisa suave de Mona Lisa;
sus labios son los únicos labios para besar.
Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;
apoyada en mi brazo como convaleciente
me mirará asombrada con íntimo pavor;
la enamorada esfinge quedará estupefacta;
apagaré la llama de la vestal intacta
¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!
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